sábado, 30 de junio de 2012

EL PROPÓSITO DEL CORAZÓN

Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey, ni con el vino que él bebía; pidió, por tanto, al jefe de los eunucos que no se le obligase a contaminarse. Dn. 1:8
Yo tenia dos textos bíblicos predilectos que leía o declaraba delante de Dios y en los cuales basaba mi confesión, todas las mañanas, cuando iba a pie para el colegio. El primero era Juan 1.4 y el segundo era el primer capítulo de Daniel.
Lea el capitulo 1 de Daniel y vea como el y los tres jóvenes hebreos, a pesar de cautivos, fueron escogidos a fin de que fueran enseñados en las letras y la lengua de los Caldeos ( Dn 1.4).
La Biblia dice que Daniel propuso en su corazón [ firmo un propósito delante de Dios]. Yo utilizaba esa expresión delante de Dios. Yo sabía que, apesar de no vivir según el antiguo testamento, esto es, debajo de la ley mosaica, había aquí un principio que yo podía seguir.
Los Judíos no debían comer determinados alimentos, mas esa prohibición no se aplica a nosotros, puesto que no vivimos en la época de la leí, mas si de la gracia. La palabra de Dios dice: Porque todo lo que Dios creó es bueno, y nada es de desecharse, si se toma con acción de gracias;  4:5 porque por la palabra de Dios y por la oración es santificado.( 1 Tm 4:4,5)
Pase a seguir, por lo tanto, el mismo principio observado por Daniel. Todas las mañanas, yo decía lo mismo para Dios: “Propongo en mi corazón andar en la luz de vida”.
Declara hoy la palabra de Dios diciendo: “Propongo en mi corazón andar en la luz de vida. Andaré en la luz, basado en la vida de Dios en mi”

jueves, 28 de junio de 2012

Cuando Sentimos Un toque En el Hombro

“Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad” (2 Timoteo 2:15).
“Todo hombre tiene un momento especial en su vida cuando le tocan en el hombro y le ofrecen la oportunidad de hacer algo muy especial, ajustado a su talento, y sin igual para él. Que tragedia si ese momento lo encuentra desprevenido o no calificado para el trabajo que sería su grande obra.” (Winston Churchill)
¡Que grande verdad si aplicamos tal pensamiento en nuestra vida espiritual! Dios tiene algo grandioso para todos nosotros. Él nos separó para una obra grande y quiere que estemos vigilantes y listos para realizarla. Tiene su tiempo exacto, su manera correcta, y nos moldea conforme a Su voluntad para que, en el momento atinado, seamos una bendición en Sus manos.
¿Qué debemos hacer? Él sabe. ¿Como podremos estar listos? Él nos prepara. ¿Que podemos hacer mientras la hora no llega? Él nos mostrará como ocupar nuestro tiempo de tal manera que estemos siempre engrandeciendo el nombre de Jesus.
Debemos estar siempre ligados en el Señor, envueltos con las cosas del Señor, obedeciendo a Su dirección y confiantes de que Él dirigirá nuestros pasos en el tiempo determinado. No debemos distraernos con los engaños del mundo y ni con las astutas trampas del enemigo.
Mientras aguardamos lo que Dios tiene para nosotros, busquemos el conocimiento de Su Palabra, en una comunión estrecha en la oración y la unción que viene de Su Espíritu. Si mantenemos nuestras vidas en la presencia del Señor, a cualquier momento y en cualquier situación, siempre estaremos listos a brillar para Su gloria y honor.
¿Si el Señor te toca en el hombro hoy, estarás preparado?